Como ocurre cada año en el marco de los festejos por el Día de la Bandera en Rosario, la Secretaría de Cultura y Educación de la Municipalidad organizó el tradicional Concurso Internacional de Asado a la Estaca en el Parque Nacional a la Bandera. La competencia reunió a asadores de distintos puntos del país y del mundo para celebrar una de las costumbres gastronómicas más arraigadas de la cultura argentina.
El certamen se desarrolla bajo la modalidad de estaca al piso y tiene como objetivo preservar y poner en valor las tradiciones vinculadas al asado, una práctica que forma parte de la identidad nacional.
Sin embargo, más allá de la fiesta popular, este año hubo un dato que no pasó desapercibido entre los participantes y organizadores. Por primera vez en mucho tiempo, una importante cantidad de costillares quedaron sin vender.
La escena llamó la atención en un evento que históricamente suele convocar a miles de personas dispuestas a compartir una jornada alrededor del fuego y la gastronomía. Para muchos, la postal funcionó como una síntesis de la realidad económica que atraviesa gran parte de la sociedad argentina, incluso en una celebración tan ligada a las tradiciones populares, el poder adquisitivo parece haber puesto un límite.
Así, entre brasas, banderas y costillares, el concurso dejó una imagen que fue más allá de lo gastronómico y abrió una reflexión sobre los efectos cotidianos de la crisis en los hábitos de consumo de los argentinos.

Fuente DZnoticias.ok
